Con el agua hasta el cuello – Columna Opinión ADN

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Jairo Aristizábal Ossa – Corazón Pacífico
Con el agua hasta el cuello.
Déjà vu. Sí, lo vivimos siempre: inundaciones, derrumbes, caos vehicular, cortes de agua y energía. Cali colapsa luego de cada aguacero. Es un problema crónico. La pregunta es entonces ¿por qué? Como varios problemas de esta ciudad ¿será que estamos condenados a repetirlos siempre? ¿Hay solución? Son varios los factores a explicar.
Tenemos una desventaja por nuestra ubicación geográfica: estamos al lado de una montaña, así que somos más propensos a sufrir derrumbes sin embargo cabe aclarar que la deforestación juega en nuestra contra debido a que la tierra tiene menos capacidad para absorber el agua y mantenerla. El oriente de Cali, muchos sectores se encuentran por debajo del nivel del río cauca, lo que los hace más vulnerables para inundaciones. Otro factor es el sistema de alcantarillado y drenaje de la ciudad no da abasto y cede ante la cantidad de agua sobre todo en situaciones como la vivida esta semana donde la cantidad de agua caída es la misma que cae en un mes. Y el siguiente factor es seguramente el más decepcionante: La mala cultura ciudadana. Las alcantarillas, nuestras calles y todo rincón de nuestra ciudad son usados para depósito de basuras. Las aguas lluvias entonces arrastran grandes cantidades de residuos que tapan nuestras alcantarillas, en esta semana se pudieron ver; botellas plásticas, sofás, colchones, cajas de icopor, empaques de snacks y hasta neveras ¡NEVERAS!
Con base en estos factores tenemos que admitir que la culpa viene siendo de todos: ciudadanos y gobierno municipal. Si estamos con el agua hasta el cuello es sin lugar a dudas porque tenemos la ciudad que merecemos.