De Sully a Poly – Columna Opinión ADN

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Sully es un labrador de dos años que acompañó a George W. Bush hasta su entierro. Abría puertas, quitaba todo tipo de obstáculos y encontraba objetos que el expresidente perdía. Vimos una conmovedora foto en la que se ve a Sully frente al féretro, al lado de su amo, su amigo. Allí no hay nadie más. Y no hace falta. Es el momento de la soledad donde solo está quien te acompaña de verdad, sin egoísmo, sin rencores, manifestando un amor, un sentimiento de una vía: Sully lo entregó todo.
La señora de Bush, Bárbara, escribió un libro en donde a través de la mirada de Mildred, una perrita English Springer, plasmó todo lo que pasaba en la Casa Blanca. Los animales enseñándonos a vivir en comunidad, demostrándonos que los sentimientos son parte vital para relacionarnos, que no importa que no les entreguemos las mismas caricias, ellos van a estar allí, junto a nosotros, nos esperan con una genuina alegría, ladrando y batiendo su cola.
Poly es una bella exponente de la raza Golden retriever, de un año, está en Cali. Ha sido orientado su entrenamiento para apoyar procesos de salud humana.
Lectura asistida es un proyecto de la Fundación Confiemos y allí se encuentra Poly.
Álvaro e Isabel, fundadores de Confiemos, han creado una metodología que libera a los estudiantes de la presión de la nota: interactúan con Poly y en ese escenario de lúdica sienten que pueden ser productores literarios.
Sully estuvo con su amo hasta la muerte: está haciendo duelo. Poly tiene conexión diaria con niños y los convierte en lectores críticos.
La sociedad va de la “estupidez a la locura” como dijo el semiólogo Umberto Eco. Necesitamos asistencia de los animales para estar cuerdos.

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