Injusticia – Columna Opinión ADN

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78 años rehabilitando, habilitando, educando y protegiendo niños con discapacidad visual y auditiva en la región. Más de 3211 niños han pasado durante ocho décadas de labor y compromiso. 3211 Familias atendidas y transformadas en el amor y el empoderamiento. Todo esto es gracias al Instituto para niños ciegos y sordos del Valle del Cauca.
Además de lo anterior, hay campañas para que la sociedad entienda que estas personas con discapacidad no tienen limitaciones y que con el trabajo de personal profesional pueden llegar a ser tan capacitadas como cualquier otra.
Pero el panorama hoy día no es justo. Al Colombia ingresar a la OCDE pierden apoyo económico de entidades internacionales que entonces enfocan su mirada en países “menos” desarrollados. El estado debería suplir estas situaciones pero infortunadamente no es así. El Instituto con otras organizaciones no gubernamentales actualmente han demandado una norma que validan tiempos para que un ñiño y su familia salgan de una situación vulnerable. En La Sala de Jairo, el director general del instituto, Pedro Pablo Perea nos explicó lo injusta que es la norma. Si antes el ICBF acompañaba al Instituto para niños ciegos y sordos, con recursos para un niño y su familia por seis a ocho años, hoy con esa norma esa ayuda queda reducida a seis o 18 MESES. Esto es como poco, vergonzoso, porque si bien se reconoce que los niños no tienen limitantes, su estado de discapacidad genera a ellos y a su familia una condición de vulnerabilidad.
Aquí hay una clara injusticia. Pido a la Corte Constitucional y al ICBF que reflexionen.

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