¡Salud! Columna Opinión ADN

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Este brindis se hizo como él quiso que se hiciera: sin aspavientos, sin manifestaciones rimbombantes. Allí estaba su equipo. Los médicos, administrativos, enfermeras y los que sintieron la partida del líder y del amigo que condujo al Centro Médico Imbanaco al lugar que hoy ocupa.
Su último premio de montaña fue dejar concluida la sede más confortable, con los últimos avances técnicos en medicina. Convenció a todo el mundo desde el alto gobierno hasta las entidades financieras que facilitaron los créditos necesarios para dejarle a Colombia un Centro Médico con vocación de servicio para preservar la vida. Los reconocimientos que a CMI le han otorgado entidades y organizaciones muy rigorosas son todas las que una entidad de salud quisiera recibir. La última de Joint Commission International que certifica su programa de seguridad del paciente y la calidad del cuidado de la salud. Imbanaco es lo que en valores humanos es Armando González Materón. Allí esta su legado: honestidad, seguridad y confianza, trabajo en equipo. Deja como mandamientos y pilares, valores, misión, visión y marcadas las nuevas etapas de grandes objetivos.
En este país cuando se habla de una persona referente o líder que tenga influencia en nuestro territorio, los medios de comunicación han apuntado por lo general a nuestros deportistas y políticos. No voy a decir que esté mal, pero sin duda hay otros personajes que han aportado tanto a la sociedad que merecen un reconocimiento. Este es sencillo pero muy sentido y lo hago como ciudadano, como vallecaucano y como periodista.
¡Salud! Doctor Armando González Materón. Gracias.